Cómo practicar trataka sin una vela
Miha Cacic · 7 de abril de 2026 · 8 min de lectura
Puedes practicar trataka sin una vela. Los textos originales nunca la exigieron. Tanto el Hatha Yoga Pradipika (siglo XV) como el Gheranda Samhita describen el trataka como contemplar “una pequeña marca” o “cualquier objeto pequeño”. La vela se convirtió en la opción por defecto más tarde, a través de tradiciones de enseñanza como la Bihar School of Yoga, no porque los textos la exijan.
Lo que la mayoría de las guías omite: las alternativas no son intercambiables. El objeto que elijas determina qué etapas de trataka puedes practicar de forma efectiva, y algunos objetos hacen que la etapa más difícil sea significativamente más complicada.
Por qué la vela es la opción por defecto (y qué pierdes sin ella)
Trataka tiene tres etapas, tal como las describe la tradición de la Bihar School (en Asana Pranayama Mudra Bandha de Swami Satyananda Saraswati):
- Bahiranga trataka (contemplación externa): Fijas la mirada en un objeto sin parpadear hasta que las lágrimas brotan.
- Antaranga trataka (contemplación interna): Cierras los ojos y te concentras en la imagen residual o en una reconstrucción mental del objeto.
- Shunya trataka (contemplación del vacío): Mirar al espacio vacío sin objeto alguno.
La vela domina por lo que ocurre entre la primera y la segunda etapa. La llama de una vela es una fuente de luz directa. Cuando la miras durante 30 segundos o más, tus fotorreceptores retinianos se fatigan. Cierras los ojos y aparece automáticamente una imagen residual vívida (un fosfeno) en colores complementarios. Una investigación publicada en Neuroscience of Consciousness (2024) midió una duración media de la imagen residual de 5,35 segundos, con una variación individual significativa.
Esa imagen residual es el puente. Les ofrece a los principiantes un punto focal interno concreto sin requerir ninguna habilidad de visualización. No tienes que imaginar nada; la imagen simplemente está ahí.
Un punto negro en una pared, un yantra impreso o una fotografía son objetos de luz reflejada. Producen imágenes residuales mediante el mismo mecanismo de adaptación de los fotorreceptores, pero más débiles y de menor duración, porque la luz reflejada es menos intensa que la luz emitida. Ningún estudio comparativo ha medido esta diferencia específicamente en un contexto de trataka, pero la física es sencilla: una fuente luminosa provoca una fatiga de los fotorreceptores más fuerte que una superficie reflectante.
Lo que pierdes: El punto focal interno “regalado”. Sin una imagen residual fuerte, la etapa antaranga se convierte en un ejercicio activo de visualización en lugar de una observación pasiva de lo que tu retina te ofrece.
Lo que ganas: Ningún riesgo de incendio. Ningún parpadeo (la vela danza con las corrientes de aire, lo que significa que tus ojos persiguen el movimiento en lugar de entrenar la quietud). Ningún humo. Ninguna necesidad de una habitación oscura. Ninguna preocupación por la seguridad retiniana al mirar fijamente una fuente de luz brillante. A largo plazo, una habilidad de visualización más fuerte, ya que desarrollas esa capacidad por ti mismo en lugar de depender de un atajo fisiológico.
Los mejores objetos sin vela para trataka (clasificados)
Aquí están, clasificados según su capacidad para apoyar la progresión completa de las tres etapas.
1. Punto negro en una pared blanca (Bindu Trataka)
La alternativa más simple y la más recomendada habitualmente. Dibuja un círculo negro (más o menos del tamaño de una moneda) en papel blanco y fíjalo a una pared a la altura de los ojos. Swami Niranjanananda Saraswati incluye el Bindu Trataka como una variación con nombre propio en Dharana Darshan, el texto más completo de la Bihar School sobre prácticas de concentración.
El punto negro sí produce una imagen residual visible. Cuando miras un estímulo oscuro contra un fondo brillante, el área blanca circundante provoca una mayor fatiga de los fotorreceptores que la zona oscura. Cierra los ojos y verás un punto brillante contra un fondo oscuro (una imagen residual negativa invertida). Es más débil y de menor duración que el fosfeno de la vela, pero existe, y te da algo con lo que trabajar durante la etapa interna.
Ideal para: Principiantes que quieren un punto de partida sin equipo. Viajeros. Cualquiera que busque la opción tradicional sin vela más sencilla.
Limitación: Después de unos segundos contemplándolo, no queda nada por descubrir. Un punto es todo el campo visual. Esto puede hacer que la contemplación externa sostenida sea más difícil, porque la mente se aburre rápido.
2. Sri Yantra (Yantra Sadhana)
La alternativa más sólida para progresar al trataka interno. La Yantra Sadhana (contemplación del yantra) es otra práctica con nombre propio en Dharana Darshan, y el Sri Yantra tiene una larga tradición como objeto de meditación.
Mientras que el punto te ofrece un único punto, el Sri Yantra te ofrece una arquitectura: nueve triángulos entrelazados, círculos concéntricos, pétalos de loto y un bindu central. Fijas la mirada en el bindu y, sin mover los ojos, dejas que tu conciencia periférica capte la geometría circundante. Sri Swami Satchidananda describió este enfoque en Integral Yoga Magazine: “Contémplalo suavemente, manteniendo la parte principal de la atención en el punto central”.
La complejidad geométrica importa para la etapa interna. Cuando cierras los ojos e intentas reconstruir la imagen mentalmente, las capas de triángulos y círculos del yantra le dan a tu mente múltiples “ganchos” a los que aferrarse. Un punto te da un único anclaje; un yantra te da un andamiaje. Los practicantes de Shri Vidya informan que, con la práctica regular, la imagen residual del yantra se vuelve progresivamente más clara y detallada con los ojos cerrados, hasta que finalmente se imprime la geometría completa.
Un yantra impreso de alto contraste (líneas oscuras sobre blanco, o en color) también produce una imagen residual más fuerte que un simple punto, porque los múltiples bordes de color crean más áreas de adaptación diferencial de los fotorreceptores.
Ideal para: Cualquiera que se tome en serio el desarrollo de la etapa de contemplación interna. Practicantes que encuentran el punto demasiado simple para sostener la atención.
Limitación: Requiere un yantra físico (impreso o tridimensional). Es visualmente más complejo, lo que puede resultar abrumador para principiantes absolutos. Comienza solo con el bindu y deja que la geometría circundante entre gradualmente en tu conciencia periférica.
3. Contemplación del espejo
Mira tu propio ojo derecho en un espejo. Los textos tradicionales hacen referencia a esto como una forma de bahiranga trataka. Produce un poderoso efecto de enfoque: la mirada autorreferencial recluta las redes de procesamiento social del cerebro.
Una investigación de Giovanni Caputo (2010), publicada en Perception, encontró que la contemplación prolongada del espejo (más de 10 minutos con luz tenue) induce distorsiones perceptivas: deformaciones del propio rostro, aparición de rostros desconocidos, e incluso rasgos arquetípicos o animales. Una revisión de 2022 en Frontiers in Human Neuroscience confirmó que la contemplación del espejo activa regiones del cerebro social y señaló que los sentimientos negativos hacia uno mismo pueden crear un “círculo vicioso” durante la práctica.
Ideal para: Practicantes experimentados que buscan una variación psicológicamente desafiante.
No recomendado para: Principiantes, personas con antecedentes de disociación o trauma, o cualquiera que busque una práctica relajante. La contemplación del espejo no produce ninguna imagen residual útil para la etapa interna, por lo que la fase antaranga requiere visualización pura.
4. Objetos naturales (luna, sol naciente, flor)
El Surya trataka (contemplación del sol) y el Chandra trataka (contemplación de la luna) son prácticas tradicionales con nombre propio. La luna produce una imagen residual suave. El sol naciente o poniente, cuando el disco está sobre el horizonte y la atmósfera filtra la intensidad, produce una imagen residual fuerte.
La contemplación del sol conlleva un riesgo real. Nunca mires al sol fuera de los primeros o últimos minutos del día, cuando se encuentra directamente sobre el horizonte. Si tienes que entrecerrar los ojos, es demasiado brillante. Incluso una breve contemplación del sol al mediodía puede causar retinopatía solar (daño retiniano permanente).
Las flores y otros elementos naturales funcionan bien para la contemplación externa relajada y la calma general, pero no proporcionan ninguna imagen residual para la etapa interna. Es mejor entenderlas como un ejercicio de concentración que como una práctica completa de trataka.
5. Pantallas digitales
Un punto blanco sobre una pantalla negra, o la imagen de un yantra en una tableta. Esta es una adaptación moderna que funciona en un apuro (hoteles, viajes, oficinas). La pantalla retroiluminada sí produce una imagen residual leve, ya que es una fuente de luz emitida como una vela.
Las desventajas son prácticas: la exposición a la luz azul juega en contra de la respuesta de relajación, el dispositivo está asociado con la estimulación y las notificaciones, e incluso una pantalla atenuada en una habitación oscura es agresiva para los ojos. Si usas una pantalla, activa el modo nocturno, reduce el brillo al mínimo y pon el dispositivo en No molestar.
Útil como recurso de respaldo. No es una herramienta principal para la práctica.
Cómo practicar: paso a paso sin una vela
Estas instrucciones funcionan tanto para el bindu trataka como para el yantra trataka. 
Preparación:
- Coloca tu objeto a la altura de los ojos, a la distancia de un brazo (aproximadamente 50-70 cm).
- Siéntate en cualquier postura estable en la que tu columna esté erguida y tus hombros puedan relajarse. Una silla está bien.
- Atenúa la habitación. No oscura, solo suave. Quieres reducir el ruido visual alrededor del objeto, no una cámara de privación sensorial.
- Sin fuentes de luz fuertes detrás del objeto. La luz debe caer sobre el objeto o venir desde detrás de ti.
Fase de contemplación externa (bahiranga):
- Fija la mirada en el punto central (el bindu, o el centro del punto). Mantén los ojos suaves, sin tensión.
- Intenta no parpadear, pero no lo fuerces. La instrucción tradicional del Hatha Yoga Pradipika usa el sánscrito nimesha-unmesha-varjitam (“sin cerrar ni abrir los ojos”), pero los maestros modernos lo tratan como algo progresivo. Parpadear está bien, especialmente al principio.
- Tus ojos lagrimearán. Esta es la señal incorporada de que la fase externa ha terminado. Las lágrimas son un reflejo normal, no una señal de daño.
- Comienza con 1-2 minutos. A lo largo de las semanas, ve aumentando gradualmente hacia 5-10 minutos.
Transición:
- Cuando aparezcan las lágrimas (o cuando se acabe el tiempo elegido), cierra los ojos suavemente.
- Ahueca las palmas suavemente sobre los ojos cerrados (palming). Esto bloquea la luz residual y ayuda a que la imagen residual o la impresión mental se hagan visibles.
Fase de contemplación interna (antaranga):
- Busca cualquier imagen residual detrás de los párpados cerrados. Con un punto, puede que veas una mancha brillante sobre un fondo oscuro. Con un yantra, puede que veas fragmentos de la geometría.
- Si no aparece ninguna imagen residual, sostén el recuerdo de la forma. Empieza por el punto central y reconstruye hacia fuera. No te esfuerces por “ver” algo vívido. Incluso una sensación vaga de la forma cuenta.
- Cuando la imagen se desvanezca por completo y no puedas mantener el recuerdo, abre los ojos y vuelve a la contemplación externa. Repite el ciclo.
Después de la práctica:
- Parpadea varias veces. Cubre los ojos con las palmas de nuevo durante 30 segundos.
- Echarse agua fría sobre los ojos cerrados sienta bien y ayuda a que los ojos se recuperen, aunque es una recomendación tradicional más que una necesidad médica.
Construir la imagen interna sin una imagen residual
La vela te entrega la imagen interna gratis. Sin ella, desarrollas la habilidad por ti mismo. Esto lleva más tiempo, pero la habilidad que desarrollas (la visualización activa) es más transferible y más duradera que ver pasivamente cómo se desvanece un fosfeno.
Aquí tienes una progresión realista:
Semanas 1-2: Solo contemplación externa. No te preocupes todavía por la etapa interna. Tu único objetivo es desarrollar una mirada estable y relajada. Si puedes mantener 2 minutos de enfoque suave sin tensión, vas por buen camino. Esta fase entrena lo que Krause y Poth (2023) describen como desinhibición atencional: la mirada fija ancla la atención espacial y reduce el conflicto cognitivo, calmando la mente sin requerir fuerza de voluntad.
Semanas 3-4: Empieza la fase interna. Después de cada sesión externa, cierra los ojos y nota lo que veas. Puede ser una vaga mancha de color. Un contorno tenue. Una sensación de dónde estaba la forma. No lo juzgues. Lo que aparezca es suficiente por ahora. Mantén tu atención en ello el tiempo que dure y luego abre los ojos y reanuda la contemplación externa.
A partir del segundo mes: La imagen interna se vuelve más clara y estable con la práctica diaria. Es algo gradual. No hay atajos, pero hay una ventaja del yantra: la complejidad geométrica proporciona más puntos de referencia para que tu memoria los reconstruya. Los practicantes informan que las capas del yantra se reconstruyen con el tiempo, apareciendo primero el bindu y rellenándose la geometría circundante a través de la práctica repetida.
Ejercicio complementario: Antes de dormir, cierra los ojos e imagina tu objeto de trataka de memoria. Sin contemplar, solo recordar. Esto entrena la misma vía de visualización que usarás durante el antaranga trataka, y no cuesta nada salvo unos minutos de tu noche.
Gestionar las expectativas: El trataka interno sin vela se desarrolla más lentamente. Los estudios que encontraron mejoras cognitivas con el trataka utilizaron protocolos basados en velas (Raghavendra y Singh, 2016; Talwadkar et al., 2014), por lo que no podemos citar directamente plazos para la práctica sin vela. Lo que sí podemos decir: el mecanismo atencional que hay detrás del trataka es la fijación voluntaria sostenida, y opera independientemente del objeto. Una revisión sistemática de 2025 (Roj et al.) confirmó que este mecanismo mejora el filtrado talámico y reduce la actividad de la red neuronal por defecto. El objeto es el ancla. La fijación es la práctica.
Seguridad y contraindicaciones
No practiques trataka si tienes: Glaucoma, cataratas, miopía alta, cirugía ocular reciente, enfermedad retiniana o epilepsia. Los medicamentos fotosensibilizantes (algunos antibióticos, medicamentos psiquiátricos y tratamientos para el acné) también pueden hacer que cualquier práctica de fijación de la mirada sea desaconsejable. En caso de duda, consulta con tu oftalmólogo.
Contemplación del sol: Solo durante los primeros o últimos minutos del día, cuando el disco solar está sobre el horizonte. Si tienes que entrecerrar los ojos, es demasiado brillante. La contemplación del sol al mediodía causa daño retiniano permanente. Esto no es una sugerencia de “ten cuidado”; es una regla absoluta.
Si los ojos arden o duelen: Detente y cubre con las palmas. Lagrimear es normal (es el objetivo). El dolor no lo es. Si experimentas molestias persistentes después de la práctica, acorta tus sesiones y consulta con un profesional del cuidado ocular.
Contemplación del espejo: Puede sacar a la superficie emociones reprimidas y producir distorsiones visuales perturbadoras (Caputo, 2010). Abórdala con conciencia, y omite esta variación por completo si tienes antecedentes de disociación, despersonalización o trauma.
Práctica con pantallas: Usa el modo nocturno o cálido, reduce el brillo al nivel cómodo más bajo y haz pausas. Tus ojos ya están adaptados a asociar las pantallas con la estimulación. Trabajar contra esa asociación requiere una preparación deliberada del entorno.
Duración de la sesión: Comienza con 1-2 minutos de contemplación externa, aumentando hasta 10 minutos a lo largo de varias semanas. Talwadkar et al. (2014) usaron sesiones de 30 minutos con participantes mayores (incluyendo ejercicios oculares, respiración y canto junto con la contemplación), pero estaban supervisadas. Para la práctica en solitario, 5-10 minutos en total (externa más interna) es un objetivo diario razonable.
Preguntas frecuentes
¿Puedo usar cualquier objeto para trataka? Técnicamente, sí. El Gheranda Samhita dice “cualquier objeto pequeño”. Pero no todos los objetos sostienen las tres etapas por igual. Los objetos que producen una imagen residual (vela, punto, yantra de alto contraste) hacen que la etapa interna sea accesible antes. Los que no (flores, fotografías, paisajes naturales) funcionan para la concentración externa pero te dejan construir la etapa interna enteramente mediante la visualización.
¿Es menos eficaz el trataka sin vela? Para la etapa interna, al principio sí. Pierdes la imagen residual automática que sirve de puente. Pero, con el tiempo, desarrollas una capacidad de visualización más fuerte, porque no dependes de un artefacto retiniano. Para la etapa externa y sus beneficios cognitivos (mejora de la atención selectiva, reducción de la divagación mental), el mecanismo es el mismo independientemente del objeto: la fijación voluntaria sostenida. Raghavendra y Singh (2016) encontraron una mejora del 26% en el rendimiento del test de Stroop de palabras y colores tras el trataka. La variable clave era la mirada sostenida, no la llama.
¿Cuánto tiempo debo practicar al día? 5-10 minutos en total, incluyendo las fases externa e interna. Empieza con 1-2 minutos de contemplación externa. Añade tiempo gradualmente a medida que tus ojos y tu atención se adapten. Para orientación sobre la frecuencia, consulta con qué frecuencia deberías practicar trataka.
¿Puedo practicar trataka con gafas o lentillas? Sí. Necesitas ver el objeto con claridad. Si tu graduación lo consigue, lleva tu corrección.
¿Es seguro practicar sin un maestro? Sí, con las precauciones anteriores. Los principales riesgos son la fatiga ocular por excederse en la duración, la contemplación del sol sin el momento adecuado y (en el caso de la contemplación del espejo) la perturbación psicológica sin preparación. Si respetas duraciones de sesión razonables y evitas el sol, el trataka autoguiado es una práctica de bajo riesgo. En un estudio controlado se encontró que un protocolo modificado de trataka era “viable, seguro y puede ser practicado por personas mayores” (Talwadkar et al., 2014).
¿Cuál es el mejor momento para practicar? Temprano por la mañana o por la tarde, cuando la luz natural es suave. Un entorno más tenue ayuda a la visibilidad de la imagen residual y a calmar la mente. Pero el mejor momento es aquel en el que realmente lo harás de forma constante.
Fuentes
- Raghavendra, B.R. & Singh, P. (2016). “Immediate effect of yogic visual concentration on cognitive performance.” Journal of Traditional and Complementary Medicine, 6(1), 34-36. doi:10.1016/j.jtcme.2014.11.030. PMC4738033.
- Talwadkar, S., Jagannathan, A. & Raghuram, N. (2014). “Effect of trataka on cognitive functions in the elderly.” International Journal of Yoga, 7(2), 96-103. doi:10.4103/0973-6131.133872. PMC4097909.
- Krause, F. & Poth, C.H. (2023). “Attentional disinhibition of visual information by fixation.” iScience, 26(9). PMC10457444.
- Caputo, G.B. (2010). “Strange-face-in-the-mirror illusion.” Perception, 39(7), 1007-1008.
- Caputo, G.B. (2022). “Face yourself: The social neuroscience of mirror gazing.” Frontiers in Human Neuroscience. PMC9691426.
- Roj, S. et al. (2025). “Neurophysiological mechanisms of trataka.” Journal of Neurosciences in Rural Practice (systematic review).
- Svatmarama. Hatha Yoga Pradipika, Chapter 2, Verses 31-32. Pancham Sinh translation.
- Gheranda Samhita, Chapter 1, Verses 53-54. Rai Bahadur Srisa Chandra Vasu translation.
- Swami Satyananda Saraswati. Asana Pranayama Mudra Bandha. Bihar School of Yoga.
- Swami Niranjanananda Saraswati. Dharana Darshan. Bihar School of Yoga.